No es mi hija...
El silencio de la mansión era opresivo, los resultados de la prueba de paternidad fueron entregados, y ya todos creían que Seth no era el padre del bebé de Ameline.
Y Ameline… estaba en su habitación, con su corazón latiendo con una mezcla de alivio y culpa que la desgarraba.
“Lo logré. Ahora todos creen que Nataniel es el padre, según los papeles. Estamos a un paso de la libertad” pensó, pero la victoria era amarga.
Todavía tenía que enfrentar a Seth…
La imagen de Seth la perseguía. Sabí