Ameline despertó inquieta el martes por la mañana, su corazón latiendo con una mezcla de esperanza y ansiedad que la había mantenido despierta gran parte de la noche.
La conversación con Nataniel del día anterior seguía dando vueltas en su cabeza, cada palabra resonando como un eco. La cancelación de Claus a Laurq, su vaga excusa de “alguien importante”, las teorías de las chicas sobre una posible amante, todo parecía alinearse con la posibilidad de que Bianca hubiera regresado, movida por lo