Capítulo XXXVI

Tensa el arco y pone la flecha en la cuerda, que estira con fuerza.

Mi mirada vuela hasta el venado a unos metros de nosotros.

La melancolía me aflige con solo verlo.

Aparto la mirada cuando la flecha se clava en su costado y la dejo caer al suelo adornado de musgo.

—¡Y allí está la cena!

Lo miro aún con el mentón hundido.

—Papá, ¿sufrió?

Arruga el entrecejo y baja el arco.

—No, Eli, fue una muerte limpia e indolora. —Ladeo la ca

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP