Capítulo 67. La rechacé
Elvira no deja de temblar. Sus manos están frías, su mirada aterrada y su voz apenas contenida revelan el pánico que se apodera de su cuerpo.
—Kael… ¿qué significa esto? ¿Dónde está Aria?
El alfa padre intenta sostenerla del brazo, pero ella se zafa con brusquedad. Sus ojos, usualmente serenos, ahora brillan con rabia contenida y desesperación.
—¡Habla de una vez! —grita, dando un paso hacia Kael—. ¿Qué hacía mi hermana en el bosque contigo anoche? ¿Qué sabe Nala que nosotros no sabemos?
Esteba