Capítulo 19

La ironía de mis desgracias es grande, tanto que apenas soy consciente de pensar con claridad después de estar unas cuantas horas encerrada en una celda, sin la posibilidad de contactar con un conocido.

Mi piel asquerosa después de la acumulación de sudor y mil suciedades en las paredes de una celda provisional solo me dan ganas de vomitar. Así como el constante cúmulo de emociones que se encierran en mi garganta, formando nudos que muy difícilmente soltaré.

Lloré, siendo sincera llegue a llorar tanto que me arden los ojos, busco algo de consuelo en los papeles de la policía, los cuales llegó a ver de reojo desde mi lugar en la celda.

Nunca había visto tan interesante el escritorio de un policía cualquiera, en especial después de que llegue a ver de reojo como observaba mis papeles de forma determinada después de horas en donde solo me miraba de reojo. Cada vez que lo hacía, en vez de sentirme aliviada por la posibilidad de tener una llamada, solo lograba sentir un escalofrío reco
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP