Mundo ficciónIniciar sesión4 días después.
Adalia estaba en la empresa sentada en la mesa de cristal, llevaba un vestido que cubría su cuello y brazos; nuevamente en otra junta a la que había estado obligada a ir, no por su padre.
Si no por Derek.
Los recuerdos de aquella violación no le habían permitido conciliar el sueño, unas







