Mundo ficciónIniciar sesiónDerek subió las escaleras con la exasperada fémina sostenida entre sus hombros como si estas fuese una muñequilla, el arma descansando en el bolsillo trasero de su pantalón sobresalía a la vista de Adalia que trataba inútilmente de alcanzarla y una cuerda permanecía aferrada en su mano izquierda de él; con sus ojos salpicados en entusiasmo buscó la habitación de Adalia que venturosamente era la principal del pasillo, eso lo supo al ver una A enorme bosquejada en
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