Mundo ficciónIniciar sesiónLa mencionada se empalideció ante aquellas palabras.
—¿Q-ue? Y-o no-no estoy enferma, Derek—la chica empezó a negar insistentemente, sentía como si su corazón había manoseado el suelo ante aquella invención—. Y-o me sien-to muy bien, ten-go muchas ener-gías—trató simular una sonrisa que persuadiera a Derek, pero el dolor de aquel aferre al que él la sometía se lo imposibilitaba de todas las maneras p







