Mundo ficciónIniciar sesiónTenía las manos y los pies atados. Estaba herido desde los pies hasta la cabeza, no había fracción de su cuerpo en donde no residiera bosquejado, como mínimo, un rasguño o una cuchillada ligera: sus labios rotos, por la deshidratación y los golpes, su lengua descalabrada, sangre había saliendo de ella, sus ojos abultados, su nariz quebrada, sus brazos golpeados, de la misma manera su estómago, piernas arañadas por cortes de cuchil







