Mundo ficciónIniciar sesiónPresa de un temblor que atacó a sus manos, Adalia dejó caer el cuchillo sobre el asiento, este resbaló con suavidad, dejando escapar un leve sonido al deslizarse por la tela del asiento. Se trataba de un cuchillo enorme.
Tragó saliva. Elevó sus azules ojos hacia Derek, sin poder pronunciar tan solo una palabra, sus labios estaban sellados, tantas cosas para decir, que no podía dejar emerger por miedo.
No entendía nada de lo que sucedía, y no tenía un presagio probable de lo qu
Dios, ¿Yyahora que hizo el Derek?







