Mundo ficciónIniciar sesiónLa Casa de la Ancla no era una academia, sino un centro de control.
Su corazón era la Cámara del Salto, donde el éter puro del Vaso se filtraba, alimentando el primer Portal Interdimensional.
Era un disco de energía cristalina que zumbaba con promesas y peligros.
Elara, la Custodia Mayor, se vestía para la guerra. Su báculo de Fundadora, ahora una extensión de su voluntad, brillaba.
Lysander, el Estratega del Ancla







