La primera acción de Alana Torres para congelar los fondos de Arcadia Health Solutions en Malta fue rechazada con una velocidad y una ferocidad alarmantes, casi en el mismo día que se presentó. El poder legal de VACCUS, liderado por abogados de élite, había anticipado el ataque, o al menos había blindado el depósito con una defensa impenetrable. La traición financiera estaba protegida por un muro de contratos de consultoría falsos, minutas de reuniones ficticias y una red de abogados locales muy bien pagados que alegaron "interferencia maliciosa" y "sabotaje corporativo" por parte de una "organización sin fines de lucro con motivos oscuros".
"No es un rechazo, es una advertencia, y una declaración de guerra," dijo Alana con profunda frustración, golpeando su escritorio con la palma de la mano. "Flint, o su equivalente en defensa corporativa, está en Malta y nos está esperando, riéndose de nuestra lentitud. Saben que estamos aquí y están usando el propio sistema para neutralizar nuestr