—No sé de qué hablas... —alcanzó a decir Javier, intentando sonar firme, aunque su voz lo traicionó en el último momento.
La mente del chico era un caos, llena de temores.
No solo tenía un secreto; tenía tantos que no tenía idea de qué había descubierto Cristian exactamente.
Su mejor opción era fingir demencia, aunque algo le decía que en este punto era inútil.
—Hablo del Tag Heuer Carrera que falta en mi vestidor desde la semana pasada —murmuró Cristian, inclinándose sobre él hasta acorralarlo