Mundo ficciónIniciar sesiónDamon condujo el pesado camión blindado durante lo que parecieron horas, aunque en realidad no habían pasado más de cuarenta minutos desde que abandonaron el muelle carbonizado.
La autopista que cortaba la noche en Isla Borinquen, en Puerto Rico, era un alivio, pero también una trampa, cada coche que los superaba, cada patrulla de policía, eran una amenaza potencial que hacía saltar el corazón de Harper con cada sonido.
Damon se aferraba al volante, mientras el motor diesel zumb







