—Permiso... tengo que ir al baño —fue lo primero que Sam dijo desde que Evan llegara al horroroso almuerzo planeado por Vlad Sarkov.
Evan la siguió con la mirada hasta perderla de vista en la escalera, al final del pasillo.
—Entonces, Vlad ¿Quieres que hagamos un trío con Samy? Eso sería llevar nuestra amistad a otro nivel.
La pícara sonrisita de Evan le revolvía el estómago.
—¿Lo harías? —le preguntó Vlad, con la mirada oscura.
—Peores cosas hemos hecho juntos, ya sabes, malvadas travesura