Continuaron viendo las demás fotos, cuando un documento de adopción apareció entre las demás carpetas. Egan la abrió inmediatamente, pero la pantalla arrojó un error inmediatamente. Solicitaba una contraseña para abrirla, así que Egan inventó algunos números que él sabía que su tío utilizaba para cuentas bancarias y demás cosas importantes. Solo que ninguna lo abrió.
Katya frunció el ceño. – Qué extraño, ¿por qué algo como esto tendría contraseña?
– No lo sé –respondió Egan–. Por eso quería que