Katya miró a su hija con adoración y reverencia. Estaba pálida, delgada y llena de lágrimas secas. Sus mejillas llenas de pecas estaban enrojecidas, con los dedos de Elian marcados por cada vez que la intentaba acallar con su propia mano. Katya sintió sus últimas lágrimas caer y empapar la piel de Alyssa, quien estaba mirando con desorientación a su madre.
Egan llegó por detrás de Katya y miró a Alyssa también, asegurándose que estaba completa y bien. Pero su rostro se oscureció cuando levantó