– Ivan. –Katya quería creer en él, volver a tenerle confianza. Pero era doloroso aún recordar la forma en que él sin tanto remordimiento la había vendido a Elian, había ayudado que secuestraran a su hija e, incluso, había estado dispuesto a hacer un veneno que asesinara a Katya mientras ella seguía embarazada.
– Artem me vigilará –insistió Ivan, sus ojos honestos que aún hacían que Katya creyera que era el mismo chico con el que ella compartió clases en la universidad–. Cuido de Alyssa unos min