65. La proximidad
Luego fue el turno para comprar el atuendo al novio. Hellen y Hadriel entraron a la sastrería, un lugar con una atmósfera que exudaba lujo. Hadriel, con su porte natural, se movía con una confianza tranquila mientras el sastre le mostraba diferentes trajes.
—Este sería una excelente elección, señor Drews —dijo el sastre, sacando un traje negro clásico con solapas de raso—. Corte italiano, ajustado, perfecto para su figura.
Hadriel asintió, tomando el traje sin mucha emoción en su rostro, pero c