47. El semáforo
A medida que avanzaba en la fila, su mente seguía reproduciendo el sonido de aquella voz. La coincidencia era inquietante, pero se forzó a no darle demasiada importancia. Debía concentrarse en sus próximos movimientos y en la importante reunión que le esperaba.
Hadriel pasó por el control de pasaportes y recogió su equipaje. Mantuvo su actitud fría y seria, sin dejar entrever ninguna de las emociones que lo atormentaban. La imagen de la mujer de cabello corto seguía persistiendo en su mente, pe