178. La pasión
Hellen era la primera persona que le había robado el corazón, y esa realización lo golpeaba con una fuerza abrumadora. Se sentía expuesto, pero al mismo tiempo, inexplicablemente lleno. Sus lágrimas caían silenciosamente. Aunque no podía decirlo en voz alta, no todavía, su abrazo decía lo que su voz no podía: que también la amaba, que ella era todo para él. La emoción lo desbordaba, una mezcla de felicidad, miedo y asombro ante lo que estaban compartiendo. Era la primera vez que su corazón pert