171. Las emociones
Hellen quedó pasmada. Sintió como si el suelo bajo sus pies hubiera desaparecido. Todo a su alrededor se desvaneció, y el único sonido que podía escuchar era el latido frenético de su corazón, como si intentara abrirse camino a través de su pecho. La revelación la golpeó con una fuerza que la dejó sin aliento: Hadriel, el hombre que había sido su esposo, su protector, el padre de sus hijos, era también el hombre de la máscara dorada, el príncipe que la había hecho sentir viva por primera vez en