155. La respuesta
Hellen estaba en la sala de estar, conversando con su tía de forma tensa y precavida. Sabía que ella había descubierto que los gemelos podrían ser hijos del cliente de aquella vez. Sin embargo, se mantuvo serena hasta que su tía se fue. Sentía cómo cada palabra de Radne se deslizaba por la habitación como una serpiente venenosa, envolviéndola lentamente en una sensación de asfixia. Desde el momento en que su tía abuela había cruzado el umbral de la puerta, un nudo se había instalado en su estóm