147. La coincidencia
Hadriel conducía hacia la mansión Drews. El suave ronroneo del motor apenas lograba distraerlo de los pensamientos que lo atormentaban. Su mandíbula estaba tensa, y una profunda línea de preocupación se había formado en su frente. La imagen de la pulsera de mariposa no dejaba de invadir su mente, como si cada kilómetro recorrido aumentara la intensidad de sus dudas y preguntas.
¿Qué tan probable era que Hellen fuera la misma mujer a la que había casi atropellado años atrás? Aquel momento cuando