106. La confesión
Hadriel se acercó a ella, sus pasos seguros pero su corazón latiendo un poco más rápido de lo normal. Hellen levantó la mirada y le dedicó una sonrisa que hizo que todo en su interior se reafirmara.
—Hellen, ¿puedo hablar contigo un momento? —dijo Hadriel, con su voz tranquila, pero con un matiz de seriedad que captó la atención de Hellen.
Ella asintió. Al pasar por la sala de estar Hellan y Howard los vieron y sonrieron con complicidad. Hadriel la llevó a su despacho, donde podrían hablar en p