103. La crianza
Hellen se despertó sobresaltada, su cuerpo todavía estremecido por el intenso sueño que acababa de experimentar. Su respiración era rápida y entrecortada, mientras un calor abrasador recorría cada rincón de su ser. Sentía la humedad en su piel, el pulso acelerado y el cosquilleo en sus piernas, la evidencia de lo vívido que había sido ese sueño, tan real que la dejó temblando. Su mirada se deslizó hacia Hadriel, quien estaba a su lado, dormido y tranquilo, completamente ajeno a la tormenta emoc