Capítulo Trece; Nada más.
Su mano sobre la mía, no hay palabra para describir lo que estoy sintiendo y si la hay, aún no la descubro.
Estoy en un lugar rodeada de una variedad de personas tan diferentes a lo que estoy acostumbrada que parece irreal y el que Damián camine a mi lado tomado de mi mano lo hace ver todavía cosa imposible, un sueño del que no quiero despertar.
No mentía cuando dijo que había carreras y competencias de todo tipo, y aunque las carreras de conejos no fueron tan interesantes como las de las tor