Capítulo Doce; Su amante.
¿Qué carajos estoy haciendo? Okey, puede que ella no acepte y no habrá ningún problema con eso, solo quedará en una vaga invitación y posiblemente con el tiempo se olvide.
Me pongo mis botas y tomo lo necesario para salir. Nadie se dará cuenta de que lo hice y que no estoy durmiendo como se debe. Camino hasta la cocina mentalizado en que Tania no vendrá pero me equivoco, cuando la poca luz que refleja la luna entra por la ventana de la cocina y puedo verla, parada ahí, esperando por mi.
El cora