—Ese baño me cayó de maravilla. Siento que recuperé diez años.
—Mi rodilla no piensa lo mismo, pero al verte así se me olvida que duele. –asegura mientras se pone detrás de mi.
Deja pequeños besos sobre mis hombros y luego de a poco baja el tirante de mi blusa. La escena se vuelve aun más caliente cuando lo hace frente al espejo y puedo ver su rostro mientras acaricia mis senos.
Dejo el cepillo en su lugar y las piernas comienzan a temblarme, Alexey tiene una habilidad increíble a la hora de