Capítulo Cincuenta y tres; Futuro.
Y por fin estamos aquí, mis nervios se hacen más grandes conforme avanzamos por las calles de Rusia.
Debo admitir que es un lugar bonito y frío, la nieve solo la vi una vez en mi vida por qué en la ciudad donde vivía no había muchas nevadas y cuando decidíamos salir a conocer lugares por lo regular eran cálidos por qué mamá odia el frío.
Pensamientos intrusivos quieren colarse en mi buen humor pero los detengo antes de que sea tarde, hoy solo quiero pasarla bien y conocer a los padres de Alex