- I... Me siento halagado, Nair -dije con torpeza-.
- Tú... Has devuelto la vida a este lugar.
- Pero... Había vida antes de mí, Nair. Tus hijos... Están llenos de vida. E... Tal vez tengas... Una nuera... ¿Guay? - Quedé completamente confundido, incapaz de decirle que seguramente tendría una nuera y un yerno, elegidos por Catriel.
- ¿Una nuera? - Se rió. - Sin duda tendré dos. Te confieso que al principio tenía muchas ganas de que Catriel y vos se juntaran. Pero por desgracia no funcionó. Aun