Mundo ficciónIniciar sesiónLos limpiaparabrisas golpearon el vidrio con un grito rítmico y violento, sin poder limpiar las láminas de la congelante lluvia de montaña. Afuera, el mundo era un vacío de niebla blanca y siluetas de pino afilado. En el interior, la cabina del enorme SUV era una olla a presión que provocaba claustrofobia; estaba impregnada por un aroma de cuero húmedo, colonia costosa y una ira tóxica. Collins agarró el volante con tanta fuerza que sus







