Capitulo 55

Carmelita se levantó esa mañana con el sol todavía escondido detrás de las montañas. Había un silencio cálido y concentrado, roto solo por el canto del gallo. Necesitaba apresurarse si quería evitar la partida repentina de Antonella.

Caminó de puntillas. Pasó frente a los cuartos donde dormían y vio a Adam; sus ojos se llenaron de lágrimas. Carmelita no permitiría que ese niño fuera arranc

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Elda Marquezvalla por fin alguien hizo lo correcto...
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