Mundo ficciónIniciar sesiónDominique despertó aquella mañana y paseó por la casa. Inspeccionó cada rincón en busca de Carmelita. Le extrañó despertarse y no verla preparando su desayuno.
Espió a través de las cortinas que cubrían parcialmente la ventana. Vio su viejo Chevette cubierto por el rocío de la mañana, las gallinas picoteando en el patio, pero ningún rastro de Carmelita. Salió, dando una vuelta completa alr







