Harry Chrysler.
Estoy sentado frente a mi padre en la sala de estar. Su mirada es serena pero llena de preocupación, como si supiera lo que estoy a punto de hacer. La luz tenue de la lámpara de pie crea sombras danzantes en las paredes, añadiendo una atmósfera de tensión al ambiente. Mis manos están entrelazadas, tratando de contener la ansiedad que bulle dentro de mí.
Pero yo ya he tomado mi decisión. Mi mente está hecha, y nada de lo que él pueda decir cambiará eso. No puedo soportar más esta