Seis años antes.
Harry Chrysler.
Al llegar a la casa de Alicia, me encontré con una escena desgarradora. Su rostro estaba marcado por el rastro de lágrimas recientes, y su expresión reflejaba una mezcla de angustia y desesperación. No podía evitar sentir un nudo en el estómago al verla en ese estado, preguntándome qué había ocurrido para que estuviera tan visiblemente afectada.
Alicia parecía temblar ligeramente, como si estuviera luchando por contener sus emociones. Su mirada perdida revelaba