Después de la golpiza injusta y cruel de parte de su madre, Samantha estuvo encerrada en su dormitorio por toda una semana. Le pidió a su amiga que le pusiera la excusa con los maestros de todas las materias que estaba cursando, debido a que se había enfermado.
Ya recuperada de los dolores corporales y la conmoción emocional, que le quedó como secuela de aquel abuso, decide retomar sus actividades como de costumbre.
En esos días, ha tratado de no estar en la presencia de su supuesta familia, pu