Adam se levanta angustiado aquel día. Supone que se debe a todos los sucesos de la agencia, por lo que decide tomarse la mañana libre e ir a visitar a su madre.
Siempre que se siente de esa manera, ella le sirve de refugio. Sus palabras dulces y llenas de amor son como un bálsamo a sus preocupaciones, que lo sanan y lo renuevan.
Cuando llega a la casa donde se crio, su madre lo recibe con un caluroso abrazo que dura más de la cuenta.
«Mamá siendo mi mamá», piensa ufano.
Bien sabe que ella ya pr