64. ¡Su bebé nacería!
El equipo de seguridad entró primero, así que mientras se aseguraban de que todo estuviese completamente despejado y limpio, la parejita de enamorados esperaba entre beso y beso en el lobby privado que quedaba contiguo a la habitación.
Más tarde, ya estaban instalados y con todo lo necesario para pasar un par de días en la suite, o al menos hasta que las cosas allí fuera se calmaran y fuese seguro volver a casa.
— Me gusta, es lindo — dijo ella, admirando cada detalle y espacio de aquella enorm