51. Mi mujer, la madre de mi hija
— Señoras y señores, bienvenidos a nuestro baile de beneficencia anual — escuchó a su madre decir, detrás del micrófono, luciendo pulcra y elegante como solía ser —. Caballeros, los números de cuenta coinciden con la etiqueta de las jóvenes en sus vestidos… ¡el precio más alto abre el primer baile!
— Un baile con la sexy embarazada de rojo — escuchó a un hombre susurrar, dando un paso al frente y tecleando su móvil.
Emilio se irguió, maldición.
La única embarazada sexy de rojo que estaba allí e