Una sonriente Alexandra se le lanza encima a Dylan y le llena el rostro de besos, agarrándolo desprevenido. Por su parte, Alexa la reprende por su comportamiento poco prudente e inadecuado.
—¡Ay, mamá! —La niña entorna los ojos—. Dylan es mi novio, por ende, le puedo dar muchos besos.
La carcajada de Ryan resuena en la sala, mientras que Dylan solo le sonríe con ternura y nerviosismo.
—¡Esta niña sale con cada cosa! —exclama Alexa avergonzada—. Discúlpala, Dylan, es que ella sacó los genes de s