El colchón se siente tan suave debajo de su espalda que él no quiere levantarse de allí. En realidad, desea quedarse todo el día durmiendo en esa cama tan cómoda.
«Este aroma es muy adictivo», piensa mientras se frota contra las sábanas frescas, que emanan un perfume similar a la frambuesa.
—Qué delicia... —balbucea adormilado.
El olor a frambuesa se mezcla con café y jamón frito, lo que provoca que su estómago ruja por lo hambriento que está.
«Es tiempo de despertar, tengo mucha hambre», piens