Legna se remueve en la cama con inquietud. La sábana que la cubre empieza a humedecerse debido a su sudor. Sus brazos y piernas se mueven de un lado a otro mientras suelta algunos quejidos incómodos.
Dylan, quien ha regresado de una reunión con los líderes principales de Luna de Hierro que sobrevivieron, sale del baño envuelto en una toalla, con el cuerpo y el cabello aún mojados.
Observa a Legna con preocupación al percibir su incomodidad y se acerca a ella.
—Lobita traviesa... —susurra, pasán