Sonreí al escuchar a Jesse casi suplicar por una oportunidad, no quería hacerlo sentir mal así que tomé su mano con afecto.
— Escucha Jesse, quizás tenemos un vínculo que no se puede romper de ninguna forma, pero tienes que saber que no estamos en el siglo pasado en donde las mujeres tenían que casarse con alguien solo porque estaban embarazadas. Estoy respetando el derecho de que eres el padre de nuestra hija, sin embargo en mi caso soy harina de otro costal y tienes que ser consciente de ello