Dimitri entró en el restaurante donde había conocido a su esposa años atrás y la buscó con la mirada. La encontró en el bar, sentada de espaldas a él, pero no necesitaba verle el rostro para reconocerla. La conocía demasiado bien.
Estaban celebrando su segundo aniversario de casados y, desde el año anterior, habían convertido aquel lugar en una tradición. Por supuesto, Dimitri ya había preparado algo mucho más grande: al día siguiente partirían de viaje y su hija se quedaría con sus padres dur