—¿Cómo va la vida de casado?
Dimitri dejó su vaso sobre la mesa sin apartar la mirada de su mejor amigo. Se habían reunido para cenar y después habían pasado a uno de sus bares favoritos por unos tragos.
Confiaba en Blaze, pero prefería no contarle que estaba intentando poner distancia entre Amelia y él. Eso solo le haría creer que tenía derecho a soltar comentarios inapropiados sobre su esposa, y no iba a permitirlo.
—No era lo que esperaba. Amelia es una gran mujer: independiente y decidida —