Sergey le entregó los documentos recién firmados a su secretaria y esperó a que saliera antes de volver su atención hacia su jefe de seguridad.
—¿Tienes la información que te solicité?
El sábado a primera hora le había encargado a Elijah averiguar quién era el imbécil que había acosado a Lily. Había prometido no buscarlo para darle una paliza ni arruinar su miserable vida, pero eso no significaba que fuera a quedarse de brazos cruzados esperando que algo parecido o peor volviera a suceder.
—Sí,