Lily recogió las copias de los informes para la junta de la semana siguiente. Sería el lunes a primera hora y prefería dejar todo preparado con antelación para no tener que correr de un lado a otro después. Con el montón de papeles entre los brazos, se dio la vuelta.
Andrew, uno de los analistas, estaba apoyado contra el marco de la puerta con los brazos cruzados. Alzó la mirada de inmediato, pero no lo bastante rápido como para que Lily no advirtiera dónde la había tenido puesta segundos antes