Sergey arrastraba los dedos lentamente por la espalda de Lily. Ella descansaba boca abajo, completamente desnuda, con el torso apoyado sobre él y los brazos cruzados bajo el mentón. Se veía plena y satisfecha, y su orgullo masculino se alimentaba al saber que él tenía mucho que ver con aquella expresión en sus ojos.
Habían regresado de la casa de sus padres hacía apenas una hora y, tan pronto como salieron del ascensor, la levantó en brazos y la llevó directamente a su habitación, ansioso por t