Lily se detuvo frente a la puerta de su departamento, tomándose un momento antes de entrar. No era solo el cambio de realidad después de pasar varios días en Nueva York; también significaba volver a ver a su madre.
Durante aquellos días había estado atrapada en una fantasía donde casi parecía haber recuperado su antigua vida. Se había permitido disfrutar de la tranquilidad y fingir que los problemas con su madre no existían. Pero ahora estaba de regreso.
Era de noche, aunque no lo suficientemen